EXPLORANDO, DESDE UNA
PERSPECTIVA INCLUSIVA, EL USO DE
LAS TIC PARA ATENDER A LA
DIVERSIDAD.

La interacción entre el mundo digital y la inclusión educativa, es decir, las formas en
las que éste puede contribuir al desarrollo de ambientes de aprendizaje que tengan en cuenta
la diversidad de alumnado, que potencien otras formas de enseñar y de aprender, de convivir
y relacionarse y la apuesta por la innovación educativa orientada a la equidad, suponen el
foco de interés de este trabajo. Habitualmente asociar TIC y Atención a la Diversidad nos
lleva a pensar en Educación Especial y en cómo la tecnología apoya educativamente a las
personas con discapacidad. Cuando realizamos esta asociación, en el ámbito de las TIC, nos
introducimos en el universo de la tecnología adaptativa. En este artículo, sin embargo,
cuando asociamos ambos conceptos apuntamos hacia algo esencialmente distinto: pensamos
en cómo las TIC pueden favorecer la transformación de los contextos educativos, para
hacerlos más inclusivos, siendo entonces un instrumento que permite la optimización de la
atención educativa a la diversidad del alumnado. Queremos hacer notar en ello una
reconceptualización de la educación (especial)1
, la que ofrece la educación inclusiva. Nos
dirigimos con esta propuesta hacia una asociación que supone procesos de andamiaje TIC,
donde el referente de la atención educativa es el contexto y no el sujeto, lo que viene a
significar un posicionamiento bien distinto. Supone situar el discurso en un escenario que
denominamos Sociedad de la Información que, educativamente, se caracteriza por un
alumnado, profesorado y familias cada vez más diverso, por las presencia de las TIC como
herramienta (recurso) educativa y como medio (contexto) educativo y, consecuentemente,
por la transformación de lo que supone ser docente. Supone, además, una apuesta por la
transformación educativa ya que, como señalan Aznárez y Callejón (2006:1),
"una educación que solo prime la memoria y el dominio de determinadas habilidades tiene cada
vez menos sentido en este mundo complejo y cambiante. Debemos desarrollar en nuestros
alumnos habilidades y competencias basadas en la complejidad. El conocimiento mal
estructurado, poliédrico y en interacción, la enseñanza basada en problemas, el empleo de
estrategias de narratividad, invitan al alumno a investigar, dialogar, re-construir la información
y generar su propio aprendizaje, relevante y significativo”.
Las TIC, en este complejo contexto, adoptan un papel fundamental para acceder a la
información, para transformar los espacios de aprendizaje, para desarrollar nuevas fórmulas
relacionales o proporcionar formatos múltiples y diversificados de acceso al conocimiento. Sin embargo no es menos cierto que, como señala Montero y Gewerc (2010), en realidad la
introducción de las TIC en los centros no ha provocado todos los cambios, en términos de
innovación, que hubiesen sido deseables. Es más, apuntan que
“emanan propuestas contradictorias y más cercanas a visiones técnicas y superficiales del
cambio. Con una visión burocrática de la administración que iguala en el trato y en las
respuestas a usuarios de contextos diversos” (Montero y Gewerc, 2010:314).
Curiosamente lo mismo podríamos apuntar en relación con la atención a la diversidad,
a pesar de la propuesta transformadora que propone la educación inclusiva enunciada en la
norma2
: se homogenizan respuestas educativas como Adaptaciones curriculares que se han
estandarizado, se hacen políticas compensadoras pero no emancipadoras, y surgen programas
y dispositivos para atender segregadamente a colectivos específicos bajo un formato de
racionalidad técnica, como aulas de enlace o de atención lingüística, aulas de convivencia,
etc.
No vamos a disertar aquí sobre la totalidad de estos tópicos apuntados y su
interacción sino, más bien, enunciar y explicar algunas consideraciones que pueden ayudar a
comprender el marco que define esta investigación, así como a situar el estado de la
cuestión. En este sentido, cabe apuntar que, hoy en día, parece ser una idea extendida que
las TIC favorecen el desarrollo de los fines educativos y que cuentan con múltiples ventajas
para el aprendizaje, para los-as estudiantes y para los centros (Marqués Graells, 2000). Sin
embargo, el análisis de prácticas, con demasiada frecuencia, nos apunta que entre los límites
que identifican docentes y familias está que les siguen otorgando un papel recreativo y
accesorio en el desarrollo curricular. No son pocos los estudios que en los últimos años han
procurado ahondar en este sentido, como señalan Hernández Rivero, Castro León, Vega
Navarro (2011)3
.
Otras prácticas en extensión, así como la sistematización investigadora de las mismas,
orientan cómo éstas pueden contribuir al desarrollo de las competencias básicas (Pérez
Gómez, 2007) desde una perspectiva de atención a la diversidad (Alba, 2000). Las
competencias básicas, sabemos, constituyen lo que todo niño y niña debe dominar tras
finalizar la etapa obligatoria, para poder participar activamente de una vida social. Entre las
mismas, hemos de hacer notar, que se encuentra la denominada competencia digital. Si como
señala Bolivar (2008, citando a Coll, 2006) “las competencias básicas permiten recentrar el
curriculum comprehensivo al tiempo que pueden constituirse en la cultura escolar común que
comparte una ciudadanía diversa”, necesitamos competencia digital para todos y todas. El
hecho de que determinados niños y niñas no disfruten del acceso y la participación a los
recursos que permiten la adquisición de dicha competencia genera una nueva forma de
exclusión social que nuestra escuela no se puede permitir.
Tic, atención a la diversidad y educación inclusiva: En primer lugar, no por evidente vamos a dejar de explicitar que, eliminar o restringir
la posibilidad de utilización de las TIC a cualquier niño o niña, con independencia de sus
características personales o sociales, es privarlo-a de una oportunidad de aprendizaje y
desarrollo. Así pues, la utilización de las TIC en el plano de la atención a la diversidad supone
hacer extensivo el principio de equidad educativa. Pero la importancia de la utilización de
éstas en el ámbito que nos ocupa se encuentra tanto en lo que puedan aportar al sujeto
(adquisición de competencias), como en cómo pueden favorecerla trasformación del contexto
para ofrecer más y mejores oportunidades de aprendizaje y desarrollo para todos-as. Es decir,
supone poner énfasis en que su importancia más bien reside en cómo la presencia de las TIC
contribuyen a pensar y construir un espacio educativo que minimice las barreras al
aprendizaje, a la participación, a la comunicación y al juego.
Así pues, profundizando en la cuestión TIC y Atención a la Diversidad, resulta
relevante reflexionar en relación con os modos en que las TIC son utilizadas en la escuela
como herramienta para apoyar que todos los niños y las niñas alcancen su máximo desarrollo.
Esto es distinguir entre lo que años atrás ya denominábamos usos integradores4
y usos
inclusivos (Cotrina García y García García, 2004, 2007). Situábamos los primeros como
herramientas de apoyo al aprendizaje y los segundos como un eje de innovación. En el
primero de los casos, su finalidad se centraría más en la compensación de las desigualdades
desde un enfoque más individualista. La tecnología adaptiva y el software de apoyo
representan el máximo exponente (Cabero, Córdoba y Fernández Batanero, 2007). En el
segundo, los usos inclusivos, la introducción de la TIC y su utilización suponía una oportunidad
para avanzar hacia un modelo de educación más cooperativo, significativo e interactivo al
servicio de los contextos, lo que permite una atención más individualizada o ajustada a
necesidades e intereses.
Este marco conceptual específico del ámbito de la atención a la diversidad podría ser
equivalente al propuesto por Adell (2007) en relación con el desarrollo de las TIC en
educación. Adell señala que la integración de las TIC en el aula puede cumplir funciones muy
diferentes:
- Acceso: Aprender a utilizar correctamente la tecnología.
- Adopción: apoyar a una forma tradicional de enseñar y aprender.
- Adaptación: Integración en formas tradicionales de clase.
- Apropiación: uso colaborativo, proyectos y situaciones necesarias.
- Innovación: Descubre nuevos usos de la tecnología y combinan las diferentes
modalidades.
Integrar las tic en el ámbito educativo es de gran ayuda para el docente como para los niños con necesidades especiales, los ayuda a desarrollar su capacidad motora ademas del pensamiento.
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